jueves, 24 de enero de 2019

Mujeres a través de la historia. Teodora

Teodora, emperatriz de Bizancio

Vida

Teodora, 500-548
Nació al rededor del año 500 y murió el 28 de junio del 548, en tres posibles lugares: Siria, Chipre o Paflagonia(norte de la actual Turquía). Su familia era circense: su padre, Acacio, era entrenador de osos; y su madre, de la que no se sabe el nombre, era bailarina y actriz. 

Ella desde pequeña trabajó como bailarina, luego pasó a trabajar en un burdel de Constantinopla y finalmente trabajó como actriz. Esto es según fuentes de historiadores hombres (Juan de Efeso y Procopio). Pero según el libro Byzantine empresses: woman and power in Byzantium publicado en 1999 se dice que las profesiones de prostituta y actriz en esa época iban juntas ya que en ambas se pagaba mal.

Con 16 años viajó hasta el norte de África, como compañera sentimental de Hecebolo, un general sirio, que iba hacia la Cirenaica (actual Libia) para gobernar. Teodora estuvo con él al menos 4 años antes de volver a Constantinopla. Hecebolo la maltrató y la abandonó en Egipto. Ella luego se fue a Alejandría, y allí conoció a Timoteo III, patriarca de Alejandría. En esa época se convirtió al monofisismo.

Justiniano I, 483-565
En el 522 volvió a Constantinopla y se hizo hilandera en una casa cerca del palacio. Allí fue donde conoció a Justiniano I y él se enamoró de su belleza, ingenio y carácter espontáneo y divertido. Ellos querían casarse pero había un ley que no evitaba el matrimonio de actrices con oficiales gubernamentales.. Entonces Justino, el tio de Justiniano y el emperador, cuando se murió su esposa Eufemia, que estaba en contra de ese matrimonio, eliminó esa ley (525) y así ellos se pudieron casar. Dos años después, cuando se murió Justino, Justiniano pasó a ser el emperador y Teodora la emperatriz.

Antes de estar con Justiniano tuvo dos hijos: Juan, hijo de unos de sus amantes mientras ejercía la prostitución; y Teodora, hija de Hecebolo. Aunque no fueran de Justiniano, él los trató como si hubieran sido de él.

Iglesia de los Santos Apóstoles,
Constantinopla
Murió por la peste bubónica, aunque algunos estudiosos sugieren que murió por cáncer de pecho. Fue enterrada en la Iglesia de los Santos Apóstoles, Constantinopla.

La iglesia ortodoxa la hizo santa (14 de noviembre).





Procopio dio tres representaciones suyas contradictorias en sus libros: en Historia de la Guerras la describe como una emperatriz influyente y llena de coraje, pero en Historia secreta la describe como una mujer mala y en Sobre los edificios, que fue escrita al mismo tiempo que la anterior, alaba excesivamente su belleza.

Como emperatriz

En el año 532 tuvieron lugar los disturibios de Niká y Teodora fue una figura muy importante, ya que en un momento de crisis los consejeros de Justiniano le aconsejan que se vaya de Alejandría, ella le dice que es mejor que muera en combate que que viva en el exilio. Y así hizo que se quedara y combatiera.

Luego de estos disturbios ambos reconstruyeron y reformaron Constantinopla. Construyeron acueductos, puentes y más de 25 iglesias en las que se incluye Santa Sofía.

Teodora se involucró en el aumento de los derechos de la mujer. Destacando la prohibición de la prostitución forzosa, instituyó la pena de muerte en caso de violación, prohibió el asesinato de mujeres por adulterio. También intenta rescatar a muchas adolescentes de la prostitución rehabilitandolas para otros oficios.

Sarah Bernhardt interpretando a Teodora
 en 1884 en Théodora

Influencia

Fue una gran figura femenina del Imperio Bizantino y desde el siglo XX se la considera pionera del feminismo por las leyes que redactó.

Se le ha representado en pinturas, teatro, ópera, cine y novelas.




Hasta aquí esta pequeña información de esta gran mujer que casi seguro no sabíais de ella. De vez en cuando subiré algo de alguna mujer ya que las mujeres estamos para escribir la historia, no para estar bajo el mando de los hombres.




martes, 22 de enero de 2019

"Felicidad"

¿Qué es la felicidad? ¿Se puede ser feliz de por vida, o solo lo eres en momentos puntuales? A lo mejor no puedo describir la felicidad, pero si que puedo describir cómo es estar contigo.

Risas, anécdotas, seguridad, saber que no hay nadie más, saber que siempre vas a estar ahí en los peores momentos, hacerme olvidar de los problemas, de las preocupaciones.

Y si no estás, es cuando caigo en ese agujero negro al que muchos llaman realidad. Lo único que me queda es el recuerdo, los mensajes y las fotos hasta que vuelvas a mi lado, hasta que nos volvamos a fundir en ese abrazo que para nosotros dura horas, pero en realidad son segundos, ese abrazo en el que hay muchos sentimientos. Porque ambos sabemos que hay algo más, algo más de lo que tenemos ahora, pero por miedo al qué dirán no hacemos nada. En vez de hacer lo que nos de la gana y estar juntos para siempre.

Para siempre o hasta que una fuerza mayor a la humana nos separe, porqué no quiero separarme de ti nunca.





Este es otro texto dedicado a una persona que me hace sentir esa "felicidad". Gracias.